Cirugía transumbilical

Uno de los últimos avances en la cirugía laparoscópica es la de cirugía transumbilical. Como su propio nombre indica, utiliza una única incisión para el acceso al abdomen (generalmente el ombligo) a través de la cual se realizará la intervención quirúrgica.

Su uso más extendido es en patologías tan frecuentes como la colelitiasis (piedras en la vesícula) y la apendicitis (inflamación del apéndice). Hasta ahora estas intervenciones se realizaban con 3 ó 4 incisiones en el abdomen. Sin embargo, modernos dispositivos de última generación nos permiten realizar la misma a través de una única incisión en el ombligo.

Este tipo de cirugía, igual que la cirugía laparoscópica convencional, se realiza en quirófano y requiere anestesia general.

¿Qué ventajas aporta la cirugía laparoscópica transumbilical?

Con la cirugía transumbilical se obtiene un grado de satisfacción muy alto. En este caso, la incisión quirúrgica queda disimulada en el pliegue umbilical.

Al presentar una única incisión de muy reducido tamaño el dolor postoperatorio es menor que con las técnicas convencionales. En consecuencia, la recuperación es mucho más rápida, mejorando la movilización precoz y estado general del paciente. La posibilidad de complicaciones en la herida operatoria (infección o hernia), se reducen a porcentajes muy bajos. Todo ello influye en una menor estancia hospitalaria con una rápida incorporación a la vida laboral y social. Los resultados estéticos son excelentes.

En resumen, el paciente tendrá entre otros beneficios:

  • Menos dolor postoperatorio
  • Recuperación más rápida con estancia en el hospital más corta
  • Retorno más rápido a su actividad habitual, laboral y física
  • Mejor resultado estético