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Cirugía del cáncer de páncreas

La cirugía del páncreas, centrada en el cáncer pancreático, en la pancreatitis aguda o crónica, o en los tumores endocrinos pancreáticos, exige casi siempre de una extirpación parcial o total de este órgano. La complejidad en la toma de decisiones operatorias, y la dificultad técnica en su realización obtiene los mejores resultados cuando esta cirugía se efectúa por equipos quirúrgicos como el nuestro, especialmente dedicados a la patología del páncreas y entrenados para su tratamiento global.

Cirugía de los tumores endocrinos del páncreas

Suelen ser tratados quirúrgicamente. Su extirpación puede requerir una exéresis parcial del páncreas. Las dificultades técnicas que ello conlleva requieren que esta cirugía deba ser realizada por equipos con experiencia como el nuestro, en cirugía pancreática.

Uno de los últimos avances en la cirugía laparoscópica es la de cirugía transumbilical. Como su propio nombre indica, utiliza una única incisión para el acceso al abdomen (generalmente el ombligo) a través de la cual se realizará la intervención quirúrgica.

Su uso más extendido es en patologías tan frecuentes como la colelitiasis (piedras en la vesícula) y la apendicitis (inflamación del apéndice). Hasta ahora estas intervenciones se realizaban con 3 ó 4 incisiones en el abdomen. Sin embargo, modernos dispositivos de última generación nos permiten realizar la misma a través de una única incisión en el ombligo.

Este tipo de cirugía, igual que la cirugía laparoscópica convencional, se realiza en quirófano y requiere anestesia general.

¿Qué ventajas aporta la cirugía laparoscópica transumbilical?

Con la cirugía transumbilical se obtiene un grado de satisfacción muy alto. En este caso, la incisión quirúrgica queda disimulada en el pliegue umbilical.

Al presentar una única incisión de muy reducido tamaño el dolor postoperatorio es menor que con las técnicas convencionales. En consecuencia, la recuperación es mucho más rápida, mejorando la movilización precoz y estado general del paciente. La posibilidad de complicaciones en la herida operatoria (infección o hernia), se reducen a porcentajes muy bajos. Todo ello influye en una menor estancia hospitalaria con una rápida incorporación a la vida laboral y social. Los resultados estéticos son excelentes.

En resumen, el paciente tendrá entre otros beneficios:

  • Menos dolor postoperatorio
  • Recuperación más rápida con estancia en el hospital más corta
  • Retorno más rápido a su actividad habitual, laboral y física
  • Mejor resultado estético 

La obesidad es una enfermedad en la que se produce un incremento de peso del individuo debido a un acúmulo excesivo de grasa. La obesidad tiene una prevalencia cada vez mayor y se debe a varias causas, entre las cuales destacan factores nutricionales y genéticos, pero también circunstancias étnicas, socioeconómicas y determinadas enfermedades pueden jugar un papel importante en su desarrollo.

Obesidad mórbida

La obesidad mórbida es un grado extremo de obesidad definido como un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 40 kg/m2 (IMC= Peso en kg/altura en m2). Se trata de una enfermedad crónica que se asocia a numerosos trastornos (llamados comorbilidades) que se agravan con la severidad de la obesidad y mejoran, casi siempre, cuando la obesidad se trata adecuadamente. Los trastornos o enfermedades asociadas con más frecuencia son: diabetes, hipertensión arterial, aumento de colesterol y ácido úrico, enfermedad coronaria, insuficiencia respiratoria y apnea del sueño, problemas articulares, formación de cálculos en la vesícula, reflujo gastroesofágico, infertilidad o alteraciones menstruales en las mujeres, disfunción social, depresión e, incluso, aumento del riesgo de padecer enfermedades tumorales.

Todas ellas hacen que el individuo posea una calidad de vida deficiente y tenga un riesgo elevado de sufrir complicaciones cardiovasculares, respiratorias y/o metabólicas que comprometen su calidad y expectativa de vida.

Enfermedades asociadas (comorbilidades)

  • Enfermedad cardíaca
  • Insuficiencia respiratoria
  • Diabetes
  • Colesterol elevado
  • Reflujo gastroesofágico
  • Alteraciones menstruales
  • Incontinencia urinaria
  • Depresión
  • Hipertensión arterial
  • Apnea del sueño
  • Artrosis
  • Ácido úrico elevado
  • Piedras en la vesícula
  • Infertilidad
  • Varices
  • Limitación física

¿Cuál es mi grado de obesidad?     

Para conocer su grado de obesidad es preciso calcular su Índice de Masa Corporal.

                                                           Peso (en kg)

Índice de Masa Corporal (IMC)=  —————————

                                                           Talla (en m2)

Tras ello puede clasificar su peso en función de su IMC. Basta con aplicar la siguiente clasificación aprobada por la SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad) en el año 2000 en su reunión de consenso para el establecimiento de criterios de intervención quirúrgica.

Clasificación de la SEEDO según el IMC:   

TIPO

IMC

Peso insuficiente

< 18,5

Peso normal

18,5-24,9

Sobrepreso grado I

25-26,9

Sobrepeso grado II

27-29,9

Obesidad tipo I

30-34,9

Obesidad tipo II

35-39,9

Obesidad tipo III (mórbida)

40-49,9

Obesidad tipo IV (extrema)

> 50

Megaobesidad

>65

 

¿Cómo se trata la obesidad?     

La base del tratamiento reside en realizar un plan dietético hipocalórico adecuado a cada persona junto con un programa de actividad física individualizado. En ocasiones, además es necesario un apoyo farmacológico adecuado y la necesidad de educación nutricional para generar un balance calórico negativo, que permita un descenso progresivo del exceso de grasa corporal. Con ello se pretende, además de reducir el exceso de peso, mejorar los síntomas y disminuir los riesgos, demostrados, asociados a la obesidad.

Equipo multidisciplinar para el estudio y tratamiento de la obesidad     

El tratamiento de la obesidad mórbida requiere una unidad que incorpore todos los especialistas que participan en su estudio, tratamiento y control posterior ya que, por su complejidad y por las frecuentes enfermedades a las que se asocia, su aportación es imprescindible.

¿De qué se compone un equipo de cirugía bariátrica?

  • Endocrinología y nutrición
  • Cirugía
  • Aparato digestivo
  • Anestesia y reanimación
  • Medicina interna
  • Psicología y psiquiatría
  • Endocrinología y nutrición

En muchos casos es indispensable realizar una valoración conjunta por parte de diferentes especialistas (endocrinólogo, cirujano, digestólogo, endoscopista, anestesista, internista y psiquiatra o psicólogo) para caracterizar la obesidad, su repercusión médica y realizar el tratamiento más idóneo de forma individualizada.

¿Y si el tratamiento convencional fracasa?     

El fracaso repetido del tratamiento médico-dietético convencional supervisado por un endocrinólogo hace necesario optar por otras alternativas terapéuticas que faciliten, mediante una reducción progresiva de peso, abandonar la situación de riesgo en la que se encuentran los pacientes con obesidad mórbida.

Esto ha llevado al desarrollo de diversas técnicas quirúrgicas, la cirugía bariátrica, siendo ésta la parte de la cirugía que se ocupa del tratamiento quirúrgico de la obesidad.

Cirugía de la obesidad. ¿Quiénes son candidatos?     

La cirugía para resolver la obesidad mórbida no es una cirugía de conveniencia o con finalidades estéticas, sino que se trata de un conjunto de técnicas quirúrgicas, algunas de ellas muy complejas, destinadas a resolver una enfermedad importante, de ahí que su indicación, realización y control posterior requiera de una rigurosidad extrema. En caso contrario las complicaciones pueden ser importantes.

El fracaso repetido de los tratamientos convencionales en el paciente con obesidad mórbida ha impulsado el desarrollo de las técnicas quirúrgicas. Son candidatos a cirugía de la obesidad todos aquellos pacientes con un IMC igual a superior a 40kg/m2, o mayor de 35 si tienen comorbilidades asociadas (diabetes, hipertensión, etc.). Es imprescindible confirmar el carácter crónico de la situación y su resistencia al tratamiento convencional, así como la ausencia de contraindicaciones.

Situación en la que está indicada la cirugía

  • IMC > 40kg/m2 o <35kg/m2 + comorbilidades
  • Obesidad de largo tiempo de evolución
  • Fracaso del tratamiento médico-dietético
  • Edad entre 18 y 65 años

¿Cuáles son las técnicas quirúrgicas?     

La elección de uno u otro tipo de cirugía depende de las características clínicas del paciente, posibles complicaciones que presente así como de su comportamiento alimentario y perfil psicológico. La cirugía en el paciente obeso es una cirugía técnicamente compleja y no exenta de riesgos. La integración del estudio y tratamiento del paciente obeso en equipos multidisciplinares reduce estos riesgos al realizar una correcta indicación terapéutica, estudio, preparación preoperatoria y seguimiento del paciente obeso. El empleo de la cirugía laparoscópica (cirugía no abierta) nos permite simplificar el curso postoperatorio, mejorando el confort y reduciendo la hospitalización. 

Técnicas restrictivas cuyo objetivo consiste en reducir la capacidad del estómago para obtener una sensación de saciedad precoz. Entre estas hay que destacar:

Gastroplastia con banda ajustable. Consiste en poner una anilla o banda hinchable de silicona en la parte superior del estómago para evitar la ingesta masiva de alimentos. Este pequeño estómago se comunica con la parte inferior a través de un pequeño orificio de 1cm de diámetro.

Gastrectomía tubular o gastrectomía en manga (reducción del tamaño del estómago dejando únicamente un tubo gástrico estrecho que posibilita una saciedad precoz).

Gastrectomía tubular

  • Técnicas mixtas como el bypass gástrico, donde además de reducir el tamaño del estómago, se consigue una menor absorción de los alimentos ingeridos reduciendo el intestino delgado funcionante. Su eficacia es mayor que la de las técnicas restrictivas y posibilita una buena calidad de vida.

Bypass gástrico

  • Técnicas malabsortivas como el cruce duodenal. La pérdida de peso se consigue al inutilizar gran parte del intestino delgado. De este modo se produce una importante reducción de la absorción de las calorías ingeridas con los alimentos. Se alcanza una radical pérdida de peso sin efectuar cambios importantes en el estilo de vida. Sin embargo será necesario tomar suplementos de proteínas, calcio, hierro y complejos polivitamínicos.

Porque la elección del cirujano es clave. Una intervención quirúrgica siempre conlleva unos riesgos aunque sean mínimos.

Lo más importante es la experiencia de quien te opere y cómo te opere.

Por nuestro compromiso con su seguridad.

Porque trabajamos con las tecnologías más avanzadas.

Porque nuestras operaciones dejan mínimas cicatrices.

Somos referentes en abordajes mínimamente invasivos: Cirugía laparoscópica, Cirugía por incisión transumbilical, Cirugía por puerto único, Cirugía transanal...